martes, 6 de octubre de 2009

A mi Presente

Y se observaron por un momento sin esbozar palabra alguna, sus miradas reflejaban lo que sentían, lo que pensaban y hasta el dolor que sentían... alejaron sus cuerpos lentamente, en esa danza tan poética que demoraba su partida, entonces con los brazos extendidos, ambos rozaron la punta de sus dedos y se marcharon... Ellos solo se les puede ver cuando la Luna se encuentra postrada en la tierra iluminando la inmensidad de la noche. Aquel idilio de amor que nunca se consumo por que los caminos jamas se volvieron a cruzar...

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